A través del ejercicio previo a cualquier actividad física se intentan alcanzar los siguientes objetivos: subir la temperatura del cuerpo, incrementar el ritmo tanto respiratorio como cardíaco y preparar el sistema nervioso y los músculos para el posterior esfuerzo. Todos estos preparativos también ayudan a que el futbolista se active psicológicamente, haciendo posible que durante el transcurso de los mismos consiga alcanzar un nivel de concentración adecuado y un rendimiento óptimo.
Por lo tanto, se puede afirmar que calentar causa efectos positivos sobre el organismo, y es que aumenta la temperatura del músculo, lo cual hace que mejore su contracción tanto en fuerza como en velocidad. También activa los sistemas respiratorio y cardiovascular, aumentando el riego sanguíneo y la frecuencia cardíaca. Gracias a los ejercicios de calentamiento, los músculos consiguen un mejor aporte de oxígeno y sustancias nutritivas que favorecen la expulsión de residuos, tales como el ácido láctico y el anhídrido carbónico, y que facilitan su contracción. Además, tras calentar el jugador notará como su concentración aumenta y la coordinación de sus movimientos mejora.
Aproximadamente a los cinco minutos tras comenzar el calentamiento, el futbolista ya notará las consecuencias del mismo. Sin embargo, tal como se ha mencionado anteriormente, lo ideal es que este dure al menos veinte minutos para obtener todos sus beneficios. El calentamiento evidentemente debe estar adaptado a las condiciones físicas de cada jugador, pero también a las condiciones del entorno que le rodea, es decir, en el caso de que las temperaturas sean demasiado elevadas, el tiempo destinado a calentar tiene que reducirse, y si las temperaturas son bajas, el calentamiento se debe intensificar y hacerse con la ropa de abrigo adecuada.
No obstante, hay que tener en cuenta que además de calentar minutos antes de cada partido, también es fundamental hacerlo diariamente en la rutina de entrenamiento, siempre de forma gradual, aumentando poco a poco la intensidad y no llevándolo a cabo durante demasiado tiempo, tal como antes se ha mencionado.
En definitiva, como se ha podido comprobar, los ejercicios que realizan los futbolistas por la banda y cerca de las vallas publicitarias para nada tienen poca importancia tal como muchos pueden llegar a pensar. Los técnicos tienen que estar pendientes de que se ejecutan de la manera correcta, así como decidir con antelación las sustituciones. Además, el calentamiento posee una influencia positiva que beneficia tanto a los futbolistas profesionales como a cualquier persona que practica este y otros deportes, favoreciendo incluso a prolongar la diversión.
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